lunes, 23 de mayo de 2011

BALI & GILI

 Llegue a Bali cansado tras un largo vuelo con retrasos pero con muchas ganas de ese cambio que supone aterrizar en una cultura completamente distinta. Ya el aeropuerto y las colas supone el primer cambio. He llegado a la ultima etapa de esta andadura cuyo origen siento muy lejano y a la vez cercano. Son muchos meses y no tengo muy claro como enfocar una Indonesia que me da la sensacion, esconde muchos tesoros que requieren su tiempo para ser descubiertos.
Haces los tramites de papeleos, visa, paseo por la ATM y... cruzas la puerta hacia el nuevo destino, Indonesia. Ya con el pensamiento recuperado de la India acudes al puesto de taxis para comprar el boleto sin regatear, mejor no caer a la primera. Un chico en camisa te dice que le sigas, decides no fiarte y volver a preguntar donde paran los oficiales. Resulto ser el taxista oficial que se tomo bastante mal la desconfianza. Sorry man pero, la ultima vez, acabamos en una agencia de viajes durante dos horas y nos querian sacar 900 euros.
Llegamos a la callejuela indicada en un papel donde Quentin y Simon me esperaban desde hacia 3 horas tomando cervezas. La primera impresion en Kuta es... donde me he metido? No es Delhi pero... esto es Bali? Mucha gente, muchas motos, tiendas, gente, tiendas, mushrooms, motos, mas mushrooms,... todo ello entre callejuelas embutidas entre las dos calles principales. Salimos a cenar y tomar unas cervezas celebrando el reencuentro y nos insertamos en la habitacion de 3 a 40 grados rememorando el Ford Falcon del Outback.
Kutana
Primer dia en Kuta y un objetivo bien claro, encontrar tabla. Mis amigos habien vuelto a drede a por mi a Kuta asi que era cuestion de resolver pronto el asunto de la tabla y salir del bullicio. Las tiendas en Kuta son innumerables. En el callejon mas alejado encuentras un surf shop dispuesto a negociar. Era el momento de introducirse en el juego que resulto ser... una autentica locura! Los precios son europeos y la segunda mano se paga muy cara. Tras la quinta tienda encuentro un malaguenyo intendando vender una... Resin8 Tokoro. Veo la ocasion y le pregunto por la suya pero el precio es elevado. Aun asi me aconseja de tener cuidado, las imitaciones aqui son muy buenas. Y acerto! Comienzo a ver Al Merricks de 400 euros sospechosamente blandas. Pregunto por quillas y me las ensenyan de segunda mano y caras. Pides mas baratas y me ensenyan las mismas. Son las mismas my friend! No, estas son las de imitacion -me contesta refiriendose a las baratas. Tomas ambas en las manos y el peso delata la copia. Hicimos una parada y compramos los boletos para el dia siguiente hacia las islas Gili. Al preguntarle por tablas el chico de la agencia, con una sonrisa -que aqui nunca falta- me dice que el me la consigue. Salgo con el en moto. Tienda cerrada. Fueron tres viajes mas en moto visitando tiendas y mas tiendas. De repente, ves pasar de nuevo la Resin8 y lo vi claro. De nuevo una Resin venia en mi ayuda como en Reunion. Acabamos regateando el malaguenyo y yo en medio de la calle hasta que ajustamos el precio para ambos. Tuve claro el nombre de la tabla -antigua tradicion- Kutana, en referencia a ese momento en que te harias el harakiri en medio de Kuta.
A la manyana siguiente, salimos a las 6 hacias las islas Gili. Nada mas salir de Kuta el paisaje se vuelve mas y mas tropical. Llegamos al puerto de Parandang y tomamos el barco hacia Lombock. La costa, las barcas, las montanyas de Lombock acercandose,... todo ello visto desde la 'terraza' del barco donde no dejaban de caer olas. Y asi, en medio de esa piscina, conocimos a Federico, un italiano que se ha convertido en un miembro mas de la expedicion.
La primera impresion en Gili Trawangan es que estas islas no son lo que viniste a conocer. Rapidamente, entras en el ritmo pausado, relajado y sonriente de la isla y... te quedas. Vinimos a pasar dos dias y llevamos cinco. Nuestros vecinos vinieron igual y llevan tres semanas.
Estos dias estan siendo ese descanso que necesitaba desde hacia tiempo. Nada mas llegar dimos la vuelta a la isla que recorres en una hora. Me quede dormido sobre el coral muerto que puebla la orilla. Luego el Sol quiso hacer una obra de arte y nos brindo una Puesta memorable. Fue a la manyana siguiente cuando decidimos ir a bucear tras regatear y comprar unas gafas.  Entras al agua esperando que ese azul turquesa, semejante al de la Gran Barrera, te vuelva a llevar a un mundo ausente de gravedad y lleno de colores. Pero aqui es distinto. Hace anyos la pesca se hacia con dinamita y no queda coral con vida. Es como un bosque quemado, eso si, lleno de peces que siguen pintando este mundo. Apenas una semana despues de bucear la Gran Barrera, me encuentro rodeado de esqueletos de coral. En medio de ese momento en que solo piensas en 'como somos capaces de actuar asi?', una tortuga viene a recordarte que la vida siempre encuentra su camino. Quentin y yo comenzamos a bucear con ella. Ella se acerca y nos curiosea. Comienzas a descender en vertical a un metro de ella. Direccion hacia el fondo. Finalmente los oidos te recuerdan que este es su mundo y que tu tienes que regresar.
Iniciamos la pequenya rutina de la isla con surf en el arrecife con la baja de las 14h -aqui pequenyo- junto a una tortuga de mas de metro y medio, Nasi Goran para comer, alguna cerveza fresca, volley playa local a las 17h, pescado fresco en el market para cenar tras duros regateos siempre entre risas, fiestas los dias alternos,... Gili Trawangan, la isla que no dejarias!
Ayer alquilamos unos canoes y remamos hasta Gili Meno, la isla vecina. Con mucha menos gente y miles de peces en sus aguas turquesas era un autentico paraiso que recorres andando en cuarenta minutos. Volvimos a las 17 luchando contra la corriente cambiante para llegar a nuestra partida obligada ya de volley. Lombock aparecia como escenario con sus volcanes tenyidos de rojo al atardecer.
Sin embargo, como Obelix en la isla de las amazonas, siento que aqui me falta algo. A el le faltaban los jabalies, a mi las olas. Esta manyana me he levantado y he acudido directo a la playa, ha crecido pero vuelve a estar ventado. Si, el viento me dice que he de mover. Asi que en 15 minutos me despido de Quentin y Simon y zarpo hacia Kuta Lombock para reiniciar la andadura siempre acompanyada del buen arte del regateo.
Un abrazo a tod@s desde uno de los paraisos...cuando entra mar. 

5 comentarios:

  1. ufff¡¡¡Que maravilla las fotos. Lo que cuentas de Indonesia creo que entraba dentro del programa, es otra cultura y sobre todo el turista se ve como una cartera y no vacia, pero bueno hay que disfrutar a tope lo que tienen y te dan.Además en cuento te lleguen 4 olas hablamos. Vas al paraiso de las olas Lombock che...che que envidia.Cuidate y que no decaiga la fiesta que va quedando menos. Un beso y que el estreno de Kutana sea un exito.

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  2. Jajajaja...me has hecho recordar muchos momentos de la India. El primero la agencia de viajes...que bueno!!!Ricky, ricky...oh sorry, sorry, sorry!!!jejeje!!!Cuidate mucho, y aprovecha esta última etapa, date caprichitos, relajate después de tanto estrés ;-)))...que te lo mereces!!!besets

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  3. Buah, pero qué grande my friend!BALI!!!!!!!!!!!!!
    Sigue disfrutando por todos nosotros también!
    See ya!

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  4. Sembla que ara has eixit al pati, estar en Indonesia es com si estigueres en el "recreo", temps de descans, de canviar opinions amb els companys, de fer el més els agrada....
    Que enveja tu con las olitas i las tortugas i jo me'n vaig al cole ara mateix, a lluitar amb els enanos que a estes altures ja només tenen ganes de pati. Espere que tingues un gran dia estrenant la tabla. BESESTS.

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