lunes, 6 de junio de 2011

Ítaca

'Quan surts per fer el viatge cap a Itaca,
has de pregar que el camí sigui llarg,
ple d'aventures, ple de coneixences.
Has de pregar que el camí sigui llarg,
que siguin moltes les matinades
que entraràs en un port
que els teus ulls ignoraven,
i vagis a ciutats
per aprendre del que saben.
Has d'arribar-hi, és el teu destí,
però no forcis gens la travessia.
És preferible que duri molts anys,
que siguis vell quan fondegis l'illa,
ric de tot el que hauràs guanyat
fent el camí, sense esperar
que et doni més riqueses.
Itaca t'ha donat el bell viatge,
sense ella no hauries sortit.
I si la trobes pobra, no és que Itaca
t'hagi enganyat. Savi, com bé t'has fet,
sabràs el que volen dir les Itaques.'


Ya volví de las Ítacas. Como en la canción de Llach que representa todo lo que es un viaje las imágenes, las gentes, los olores, las diferencias, las 'incomodidades cómodas' no cesan de repetirse en mi cabeza. 
Finalmente han sido ocho meses. Cuando deje este suelo no sabía ni cuanto tiempo ni exactamente donde iba a acabar. El viaje ha ido marcando su senda a medida que avanzaba, como en la vida. Sin prisas. Pronto me di cuenta de que el tiempo adquiría otra dimensión. Así fue como, dedicando ese tiempo y energía, empecé a descubrir la esencia de cada lugar sin prisas pero sin pausas.
¿Qué echas más de menos? me preguntasteis el otro día por messenger. El tiempo también juega a favor en ese sentido y la actividad a la que te tiene sometido, el conocimiento constante que te aporta, la gente que va cruzando caminos, la búsqueda de un lugar para dormir, para comer... Este blog lo inicié con esa intención. La de  sentarme a escribir tomando un cafe o una cerveza y sentirme algo más cerca de tod@s vosotr@s. Entrada tras entrada el blog se convirtió en un nexo y medio para expresar todo aquello que iba viviendo día a día, siendo la única 'responsabilidad' que me he fijado durante este año de mi vida. Una responsabilidad que me hacía reír en la distancia con los comentarios o sentirme apoyado con mails conocidos u anónimos, gracias por todos ellos. 
Muchas veces comentábamos estas particularidades de viajar en el futuro. La sensación de lejanía, de distancia de este viaje y tantos otros no hubieran sido las mismas hace apenas 20 años cuando el único contacto hubiesen sido cuatro postales y cinco llamadas. Hoy el mundo es mucho más pequeño. He ido reencontrando gente entre continentes como si viviesemos en una aldea. 



Hoy, revivo los kilómetros recorridos y todo lo que me han ido enseñando, las culturas originarias de los Yámanas, mapuches, el estruendo del agua de Iguazú cayendo o el de los témpanos de hielo crujiendo en el Perito Moreno, los azules turquesas de Paine o de Gili, la inmensidad del granito en el Aconcagua o en el Mount Cook, el respeto y orgullo por una gran cultura como es la Rapa Nui, los fiordos Chilenos, la Lluna en su Valle de Atacama o de Ischigualasto, el mar de sal de Uyuni, la Tierra roja de Uluru y sus pinturas vivas que te hacen ver el ayer en el hoy y desear que el aborigen recupere la fuerza de la serpiente arcoiris, la cultura rural de Lombok enmarcada entre montañas y olas de sueño, los atardeceres que te acompañan, los sunrise para los que no cuesta levantarse,... sé que todas estas vivencias me acompañaran por mucho tiempo. 
Sin embargo, aun antes de que se convirtieran en recuerdos, éstos mismos ya creaban otros nuevos. Es uno de los caprichos de un gran viaje, soñar con el próximo. El conocer gente, lugares y culturas te lleva a la intriga de conocer otros nuevos y dibujarlos en tu imaginación para cuando se dé la nueva ocasión. 
Ya desde una comodidad que por ahora resulta todavía incómoda pienso en toda la gente que he tenido la gran suerte de conocer. Algunos nos volveremos a cruzar y otros no, c'est la vie. Pero el hecho de conocernos y compartir grandes momentos en nuestros respectivos viajes ha sido una de las grandes experiencias de este año. Creo que pocos imaginábamos que podíamos ser tantos con esa misma inquietud de conocer sin tiempo y sin ataduras algunos de los secretos del mundo. Espero encontraros más adelante gracias a una de esas casualidades que no existen y, mientras llega esa cerveza, seguid disfrutando y buen camino.
Qué lugar? Cada uno tiene el suyo. Ese sitio en el que te sientas y estás en casa. Durante el viaje también. Han sido muchos paisajes inimaginables acompañados de momentos sobrecogedores, pero creo que cada uno tenemos ese trozo de tierra en el que nos sentimos parte de ella. Yo encontré el mío. 
Durante estos meses, como ya he comentado, el día a día te abstrae en muchos momentos de sentimientos de añoranza o confusión, sencillamente avanzas. Sientes que deseas seguir avanzando para seguir conociendo o,  tal vez, por ese espíritu nómada escondido y no siempre socializado que bien quedaba explicado en el libro Pequeño tratado sobre la inmensidad del mundo que leí antes de zarpar-merci, Mahdi-.
Pero ya antes de salir y durante el viaje, las palabras de Xavi, un chico hindú, que conocimos hace dos años estaban muy presentes.
- 'Mi ilusión es viajar. Pero no comprendo a la gente que viaja años porque pierden su realidad, debes de estar contento con lo que tienes'- nos comentaba en una noche de las que marcan en el sur de India. 
Inicié un viaje sin fechas pero sabiendo que ya tenía mi propia realidad. Aun así, el alejarte de ella te hace entenderla más y apreciarla a otras escalas. 
Un viaje te va guiando y llenando de unos momentos que quedan ya en tí. Pero, cuando termina? 
Hace cinco dias me desperté en Kuta y supe que el viaje tocaba a su fin. Me puse en contacto con mi intendencia en Madrid -a quién tengo que agradecer mucho la tranquilidad y facilidad que me ha proporcionado saber que contaba con ella, gracias Nelly!- y adelanté el vuelo de Hong Kong. La experiencia, el viaje ahora está en casa. Volver para conocer una nueva personilla que llega y verla descubrir este mundo inmenso, es una gran aventura. Y es que Lluna está a punto de acabar su viaje particular de nueve meses y la ilusión se concentra en darle la bienvenida. 
El viaje fue largo, 23 horas. Son horas que pasan rápidas rememorando y asimilando lo que suponen todas esas horas de avión, metro y autobús. A la espera del autobús andas en busca de un bar y cierras los ojos para comer  el queso manchego -nunca había sabido tan bien!-, la ensalada ocupa todo el plato y el gran bocadillo de tortilla de patata con tomate restregado es con el que has salivado desde hace meses. 
Ya en autobús urbano, no tengo la sensación de haber pasado tanto tiempo fuera pero la incomodidad de las comodidades de una casa o la rareza de ducharte sin chancletas denota que no zarpaste ayer. 
La llegada fue celebrada con una cena y esa misma noche con un nuevo aterrizaje. El cuerpo también notó el cansancio acumulado desde... ?¡¿ Estos últimos días me había ido avisando. Me desperté creyéndome en Kuta. Sentía el fuerte dolor de espalda desde aquella surfeada con Carlos en Kuta, las picaduras de las sunflies neozelandesas que todavía siguen infectadas... y de pronto un fuerte dolor en la frente que me despertó de golpe haciéndome saber donde me encontraba. Estaba en el suelo de mi casa con una brecha en la ceja! Había pensado que sería extraño dormir más de dos días en la misma cama a partir de ahora, así que esa noche dormí en el Hostelpital con mi ceja ya cosida y... una buena cama, arroz al horno, pan de pan, lechuga, tomate frito natural... todo un manjar! 
Cuando llego a casa veo sobre la puerta una madera tallada que no está...




'Regresé de mi Viaje. Navegué construyendo la Alegría.'

Y, ahora qué? Está era la pregunta que se hacían en un blog que seguí sobre un gran viaje de 366 sábados. Como me escribió hace pocos días un gran amigo, este viaje nunca termina. 
El viaje es un paso más dentro del gran viaje que te revive y te aporta nuevos sueños que cumplir. Así que... como decía Roy...

'Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... 
atacar naves en llamas más allá de Orión,
 he visto rayos C brillar en la oscuridad 
cerca de la puerta Tannhäuser.
Todos esos momentos se perderán en el tiempo
como lágrimas en la lluvia.


Es hora de... seguir!


Un fuerte abrazo a tod@s que ya os puedo dar en directo!

miércoles, 1 de junio de 2011

Despedidas en Bali

De nuevo en Kuta Bali todos estos dias pasan por mi cabeza. Esta siendo rapido, demasiado rapido pero ya venia consciente de que iba a ser asi. Esta pequenya parte de Indonesia esta siendo finalmente la unica parte que corresponde con la idea inicial de reposo surf y, por coincidencias, reencuentros.
Ayer Quentin inicio su vuelta via Sydney y nos hizo verla, o sentirla ya, mas cerca a los demas. La noche anterior hicimos cena de despedida y terraza en una de las boite autenticas del lugar. Un par de gotas nos motivaron para iniciar la vuelta al hotel. Pero, cuando salimos de la discoteca ese par de gotas se habian convertido en una autentica ducha del cielo. Cada uno con nuestras heridas en los pies intentabamos no pisar los negros charcos pero, finalmente, acabamos con el agua por las rodillas cuando las calles se conviertieron en rios. Llego el momento en que la vuelta la tomamos con calma y nos quedabamos hablando con la gente bajo el diluvio universal. No se si fue la chopada o los meses de trote entre desiertos y glaciares lo que ya no desperto a la camara de fotos al dia siguiente. De todos modos llevaba avisando desde... San Pedro de Atacama!
Al dia siguiente, dedique la manyana a intentar vender la tabla ya que no creo que me la acepten como equipaje de mano en el avion y, si no entra como companyera de viajes de la mochila, me puede suponer una inversion bastante cara cargar con ella. Ya metido en el regateo he estado a punto de 'colarla' sacando de paso una funda para el longboard, era un negocio redonde, de esos que sales con una sonrisa escondida de Truc tras el regateo. En ese momento, en medio de las negociaciones y con el dinero ya en mano, mi contrincante echa una mirada a su mujer que estaba al lado, ladea la cabeza y... a seguir dando vueltas. Durante esta segunda vuelta por las tiendas de Kuta Bali me encuentro con el malaguenyo que me vendio la tabla, 'acabo de aterrizar de Sumbawa -ese nombre mitico digno de una tabla unica- y manyana vuelo de vuelta. Me dice que anda todo el mundo de vuelta ante la escasez de mar y el mal tiempo de estos dias. Checkeo internet y efectivamente, mal tiempo para 3 dias y luego, 3 metros! Ni tanto ni tan poco!
Dejas la historia de la tabla de lado y decides acercarte a la playa a surfear. He perdido la llave de las quillas asi que me acerco a pedirsela al vecino de enfrente. Cuando me acerco hacia el me reconfirmo que soy miope y de los de lejos. Son Carlos y Lilu! La pareja Vasco-Reunioniana que conoci en Darwin! Viajando el mundo se convierte en un parque de barrio en el que te encuentras de columpio en columpio.
Salimos a surfear un rato con unas olas de medio metro a metro en la serie que nos apaciguaron las ansias.
Nos fuimos poniendo al dia de todo lo vivido desde que nos separamos en Darwin y ellos iniciaron la andadura por el Outback y yo baje hacia Perth. Que lejos quedan momentos vividos hace apenas veinte o treinta dias. Y es que los dias se suceden llenos de experiencias y nuevas sensaciones, simplemente los olores ya son distintos.  Kuta se respira diferente la segunda vez que llegas a ella pero sigue siendo una ciudad masificada y turistica. Me alegro de haber conocido a su homonima Kuta, en Lombok. Una Kuta que creo refleja lo que debio de ser Kuta Bali hace treinta o cuarenta anyos. Todavia hoy me vuelven a la mente aquellas montanyas verdes dejadas caer en medio de un oceano que no deja de enviar esas olas con las que sonyamos tantas veces.
Esta tarde me he despedido de Simon que tambien inicia su vuelta. Estos dias hemos vuelto a reirnos como si estuvieramos en medio de un desierte con un parachoques colgando. Los tres nos hemos despedido con ganas de volver a encontrarnos ya sea en Bretanya o en Espanya para seguir esas risas. A plus mes amis! Vous savez pourquoi Dieu a invente l'alcohol?
Esta ultima etapa en Bali me ha ido haciendo sentir la llegada de ese nuevo paso en el gran viaje, el paso que me llevara a concluir una de las vueltas al globo. Y como escuche de Lluis Llach hablando de su cancion hacia una pequenya isla griega que espera...  'Y aixo va arribant...'
Un fuerte abrazo a tod@s.
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