viernes, 17 de diciembre de 2010

Chiloé

Pasan los días y tan solo me doy cuenta cuando vuelvo a entrar al blog. Te das cuenta de que en apenas unos días, unos cuantos kilómetros te has llenado de experiencias, paisajes, personas nuevas, culturas,... grandes momentos.
Tras aquellas llegada a Chile un poco trastocado por la lluvia incesante -que todavía no deja asentarse al verano- y las horas tardías me desperté en Puerto Varas dispuesto a pasar un día relajado. Como habreis ido viendo, a estas alturas, eso es algo improbable aunque quieras. A pesar del cansancio hay algo que te mueve a conocer y cruzar nuevas metas que llegan a veces con tomar un autobús.
Puerto Varas.
Puerto Varas es un pueblo a 20 minutos de Puerto Montt. En él se asentaron muchos alemanes y nórdicos que llegaron a la zona a mediados del siglo XIX con el fin de poblar la zona. Si el pueblo es bastante bonito lo que destaca realmente es la perspectiva desde el lago.
Bajé deambulando un poco por las calles, estaba nublado y decidí acercarme a la oficina de información y turismo. Allí conocí a Ander, Amaia y Lidia unos españoles que llevan pasando una temporada en Santiago. Nos quedamos charlando en la oficina, poniéndonos al dia de nuestros respectivos itinerarios y cuando, por fín, salimos... empezaba a despejar! Al final del lago se empezaba a vislumbrar el Volcán Osorno, un cono perfecto y el Calbuco. Decidimos ir a comer un buen menú por 2 lucas y después nos despedimos con la posibilidad de volver a encontrarnos en Santiago. Al volver al hostel descubrí que desde la ventanta también se veía el Calbuco, imponente.
Había decidido ir pronto hacia la isla de Chiloé ya que pensaba que me llevaría unos días recorrerla pero antes, volví a bajar al embarcadero. Se había despejado completamente y los dos volcanes delimitaban el lago, en ese momento dos tablas salieron a navegar, un escenario perfecto! No hacía apenas viento, pero no os digo como deseé tener una tabla a mano!
Isla Grande de Chiloé.
Tras 2 horas de bus y cruzar en ferry el canal que separa la isla viendo los lobos marinos prepararse la merienda y conversar con un campesino chilota, llegué a la estación de Ancud. Mientras buscaba en la guía dónde me podría quedar a dormir, escuché hablar francés y eso me llevo a conocer a una pareja y a una señora llena de energía que nos llevaría a su hospedaje. Los sentidos al 100%.
Nos fuimos a cenar muy tarde, a las 21horas! Ya estaba todo cerrado. Así que le preguntamos a un hombre que trabajaba en una obra, a las 21 horas  (empezábamos a ver que Chiloé es especial) si encontraríamos algo abierto. Dejó lo que estaba haciendo, se lo dijo al compañero y nos acompañó hasta un restaurante porque... "tengo ganas de caminar, les acompañaré". El tiempo en Chiloé no se basa en agujas, segundos, horas sino en una buena conversación o en algo que rompa la rutina. En ese pequeño restaurante del pueblo comenzó el festín de estos 4 días, necesitaba pescado después de Argentina! La cortada de salmón, la capa de salchichas que estaba sobre él envuelto todo bajo rodajas de tomate con queso fundido y el puré no te dejaban ver el plato.
Al día siguiente conocí a Iwi, una profe madrileña que también está en su vuelta al mundo particular. Pasamos la mañana realizando el "walking tour" propuesto por la casona entre conversas y lo terminamos en las cocinerías del mercado con un buen curanto -plato típico chilota que consiste en moluscos, pollo,... un poco de todo- , a reventar! Cada cual tomó su camino en la estación de autobuses, pero siempre girando con el mundo y empapándonos con él.
Echad un vistazo Altrotecochinero! si quereis ver sus peripecias.
Por mi parte, puse rumbo a un destino muy especial, Cucao. Allí me encontraría de nuevo con el Océano Pacífico después de 5 años. La playa de Cucao, además de formar parte del PN de Chiloé -también espectacular- es uno de esos lugares que quedan grabados en la memoria. La disfruté solo, en el momento que la marea comenzaba a subir y el sol empezaba a bajar en el horizonte, esta vez, en el océano. Luego llegaron cuatro buitres a hacerme compañía y tras sobrevolar un rato encontraron para comer. El Parque Nacional es solo transitable en parte ya que todo lo demás es una auténtica selva infranqueable.
Cucao es una aldea de veraneo así que ahora no había realmente... nada. Ya no pasaban autobuses así que decidí hacer autostop y probar suerte, si no pasaba nadie montaría la tienda en el PN lo que tampoco era una mala opción.
El autostop siempre es igual, cuando estás a punto de tirar la toalla aparecen una pareja de maestros chilenos que te acercan hasta el hospedaje de Chonchi al lado del restaurante, internet, la iglesia... amables es poco. Durante los 30 km. me explicaron la reforma educativa que está llevando a cabo Chile basada en: la LOGSE! Por lo que me contaron ellos y otra maestra, la educación tampoco pasa por su mejor momento en Chile, no será el modelo social?
Chiloé es conocida por sus iglesias de madera, entre ellas, la iglesia de Chonchi-Patrimonio de la Humanidad- es con diferencia la que más me gustó.
Continué el recorrido hacia Queilén, Castro, Achao (con la iglesia más antigua 1.770) en isla Queillón y Dalcahué dónde dormí en un ático propio de un cuento. En cada pueblo pude admirar las iglesias de madera y en Castro sus famosos palafitos (casas construidas en alto, con vigas sobre la marea)
Hoy me despedí de la isla con una Paila marina que todavía ando digiriendo.
Chiloé me ha gustado aunque esperaba más. Creo que el tiempo nublado y lluvioso ya va afectando estos días. Sin embargo, vale la pena por conocer sus casas de madera -talladas y acopladas con esmero- que parecen de Hansel&Gretel como decía Iwi, sus gentes realmente amables, sus comidas copiosas de marisco y su oceáno.
Hoy me despido desde Puerto Varas. He vuelto a dormir aquí ya que Puerto Montt no parece tener nada más allá que la mayoría de ciudades portuarias del mundo. Mañana volveré a disfrutar de los volcanes, intentaré encontrar un pantalón de abrigo y cogeré el ferry Navimag. Éste ferry me llevará a lo largo de 3 días  por todos los fiordos de la Patagonia chilena para acabar en Puerto Natales, la puerta a las Torres del Paine.
Esperemos que el tiempo se porte.
Por aquí ya se van viendo árboles de navidad y villancicos (los mismos), imagino que ya andareis preparando esas comidas de amigos, coles, empresas, familias... disfrutarlas todas y espero que paseis unas grandes fiestas.
Un fuerte abrazo a tod@s.

8 comentarios:

  1. Hello Andrés! Xmas time is here again! que cantaban los Beatles. Como siempre tus relatos y fotos de lo más interesantes.
    Aprovecho también para desearte A merry merry Xmas and a happy new year,ok?
    Take care y sigue on the road.
    Un abrazo muy fuerte desde Denia.

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  2. Hola Andres. Me das envia sana, pero confio en que el Paine este visible como lo estuvo para mi.Pronto me jubilo y mi viaje sera continuo....Un besito.

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  3. ¡Que fotos¡Lo quiero ver en directoooooo. Como has podido comprobar ya esta Marga en marcha: los blogs ya no tienen secretos para nosotras. je...je...Un mes + y nos montamos el nuestro.Un beso y feliz travesia.

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  4. Espectaculars les fotos, m'agraden moltíiiiiiiiiiiiisim les de el tronc en la platja. I clar no podien faltar les del surf, hay como te gustan las olitas. Un bes fortísim.

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  5. Malo, o mejor dicho bueno, despues de ver las fotos y leer lo que cuentas, ya sabes quien va a empezar a pensar en viaje. Si estas fotos, salen con esa cámara lo que sacarias con la otra, pero es igual estas en capilla para el pulitzer, y ademas yendo cómodo.Esperemos que en el barco haya internet, porque ¿que haremos sin ellos?.un beso.

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  6. Hola!!!Disfruta del barquito, y k sepas k los Reyes Magos de Oriente saben donde vives...creemos k aunk estés lejos, no pasarán de largo, jejejeje :-)))

    Te vamos a echar muxo de menos en las comilonas...xro si puedes prepara el Skype, y nso encontramos el 24!!!

    tk

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  7. Mireia:
    Me quede pegà a cada misatge, no sé qué és més xulo, les fotos o el que contes. Crec que parle per tots i totes quan dic i nosaltres també estem vivint part d'aquest viatge. Esperem algún dia, viure'l també en persona.
    un bes, bon nadal i bon camí

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  8. Buenos días Andrés, Ya veo lo que estas disfrutando, yo tengo todo el teclado mojado no hago mas que babear viendo tus fotos y relatos, adelante y disfruta cada segundo que lo recordaras toda tu vida. Aprovecho la ocasión para felicitarte las navidades de parte de toda la familia.

    Un saludo: Héctor

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